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Avatares de la enciclopedia
Una conversación con John Clute, codirector de The Encyclopedia of Science Fiction

     

The Encyclopedia of Science Fiction es probablemente uno de los libros sobre ciencia ficción más influyentes jamás escritos. La edición de 1978 se convirtió en lugar obligado de referencia y en carta de presentación para el género. Ayudó a que la ciencia ficción fuese considerada con seriedad fuera del núcleo de lectores más fieles. Pedro Jorge Romero: ¿Por qué una nueva edición de la enciclopedia? ¿Cuál fue la importancia de la primera y por qué era necesaria actualizarla? John Clute: Hay dos o tres cosas muy importantes que han sucedido en los últimos 15 o 20 años. La primera edición de la enciclopedia se concibió alrededor de 1975 o 1976 y se publicó en 1978. En esa época la investigación en ciencia ficción era relativamente primitiva, el campo de la ciencia ficción todavía estaba muy dominado por lo que podríamos denominar ciencia ficción de género o la forma americana de ciencia ficción, que había dominado desde mediados de los años veinte hasta 1975 o 1976. El campo tenía una cierta dimensión, una cierta forma, pero no había sido bien arado, no había sido examinado bien. La primera edición de la enciclopedia era una criatura de esa realidad, la segunda edición viene después de una gigantesca explosión en la cantidad de ciencia ficción que se ha publicado entre 1978 que era la fecha límite de la primera edición, y 1992 que fue la fecha límite de la nueva edición; además de un gran incremento de la literatura secundaria sobre ciencia ficción. Así que el material estaba mucho mejor examinado, era más fácil acceder a los datos que conforman el género. Y además tenemos ahora, en 1993, unas ideas radicalmente distintas de lo que es el género y de lo que fue. Es interesante que nuestra primera idea, y es posible que deliberadamente nos estuviésemos engañando a nosotros mismo, en 1988, 1989, 1990 cuando firmamos el contrato, era hacer una superficial y lígera corrección y revisión del material original y añadir unas 150.000 palabras para tratar los 15 años posteriores. Lo que pasó cuando empezamos a escribir, cuando vimos las palabras en la pantalla del ordenador (habían picado la edición original para nosotros), fue que la visión de la ciencia ficción en 1978 no podía ser transmitida directamente sin revisión a 1992. Así que, finalmente, acabamos rehaciendo casi todo; la mayoría de las entradas fueron reescritas en terminos de una visión del mundo completamente distinta. La edición de 1993 es un libro radicalmente distinto en su actitud hacia el material y por supuesto, seguimos haciéndola crecer; las 150.000 palabras de más originales acabaron siendo algo así como 550.000 palabras, y por eso es un libro tan enorme y tan caro. PJR: Usted vive en el Reino Unido mientras que Peter Nicholls vive en Australia. ¿Cómo resolvieron el problema de la distancia? Porque una cosa es escribir una novela a distancia y otra muy distinta escribir toda una enciclopedia. JC: He vivido en el Reino Unido desde 1969. Peter Nicholls vivió en el Reino Unido desde 1970 hasta 1988. Era el ingeniero jefe en la creación de la primera edición de The Encyclopedia of Science Fiction, y se hizo cuando ambos vivíamos en el Reino Unido, por lo que fue un trabajo hecho y escrito básicamente en este país. En el caso de la segunda edición, evidentemente, yo era el encargado de discutir los detalles del contrato con el editor, pero con la gran cantidad de tecnología electrónica disponible resulto más fácil de lo que habíamos pensado, aunque no demasiado fácil, hacer todo el trabajo a distancia. Tanto Peter como yo y Paul Barnett, que es la persona que creó el sistema de la enciclopedia para cuidar de las referencias cruzadas y de la consistencia de los datos, tenemos fax y el mismo tipo de ordenador, todo se escribió en disco y se enviaba de un lado a otro. Se enviaban fax escuando un detalle debía ser resuelto en el momento, y creció como una organización electrónica.
Peter y yo más o menos nos dividimos la enciclopedia en dos responsabilidades: mi responsabilidad era las entradas de autores, de las que hay más de 2900, nunca las he contado; mientras que Peter era responsable de todo lo demás, que es cine, tv, temas, revistas, la ciencia ficción en otros países, ese tipo de entradas. él tenía una tarea muy complicada mientras que la mía era más simple. La mía incluía más material nuevo ya que añadimos más de 1000 nuevos autores. PJR: Cada dato en la enciclopedia debe ser correcto. No puedes escribir mal un nombre, no puedes equivocarte en el título de un cuento. ¿Cómo se las arreglaron para hacer eso? JC: La respuesta directa es que no lo hacemos. No todo en la enciclopedia es correcto; es humanamente imposible. Siempre hay una serie de errores en cualquier libro de referencia y especialmente en una enciclopedia de este tipo. En estos momentos tengo como tres páginas de errores, ya sea errores que cometimos nosotros mismos, errores tipográficos que no se corrigieron y, ocasionalmente, fragmentos de información que no teníamos pero que los autores se han dado cuenta de que no teníamos y nos las han facilitado después de ir a imprenta. Todos estos errores no creo que se detecten ojeando la enciclopedia, no son errores muy evidentes, pero hay errores y eso es inevitable. PJR: ésa era una de las críticas más importantes a la enciclopedia de Gunn, de que había tantos errores que la enciclopedia era casi inutil. JC: No creo que ni nos acerquemos a eso en esta enciclopedia. Creo que por el momento estamos en el orden de un error cada 5 ó 6 páginas y eso no es una mala media. Podrían ser más, pero todavía no lo sabemos, podría haber sobre todo errores de juicio con respecto al material (yo digo algo que alguien piensa que no era del todo correcto , pero que es una cuestión a discutir). Pero la sustancia de la enciclopedia es correcta debido al hecho de que yo leí las entradas de Peter, él leyó las mias, Paul Barnett leyó la enciclopedia completa, y había otros lectores también, como Robert Reginald en los EE UU (responsable de Science Fiction and Fantasy Literature: A Checklist, 1700-1974, with Contemporary Science Fiction Authors II y volumenes suplementarios que cubren los años posteriores) que leyó las partes de la enciclopedia que mejor conocía, básicamente las entradas de autores; David Langford, aquí en Inglaterra, que leyó la enciclopedia completa, y Roz Kaveney que también leyó la enciclopedia completa. Todas estas personas la leyeron buscando errores, buscando incosistencias. Si hubiésemos tenido cinco lectores más, tendríamos cinco listas más de errores e incosistencias, porque es una empresa humana. No hay un cuerpo de conocimiento absoluto, firme y disponible que pudiésemos seguir o violar, la verdad es que creamos parte del conocimiento nosotros mismos. PJR: Creo que hay una versión en CDROM de la enciclopedia. JC: Habrá una versión en CDROM de la enciclopedia, hemos firmado el contrato, aunque no tengo ni idea del tiempo que llevará, porque un vez que tienen el texto en un formato utilizable pueden producir un CDROM muy rápidamente, así que podría ser unas pocas semanas o unos pocos meses a partir de ahora. Incorporará algunas de la correcciones, las simples, no vamos a hacer ninguna actualización en la primera versión. PJR: ¿El CDROM tendrá una precio bajo? JC: Será barato. La empresa que lo hace quiere que sea algo que se venda mucho. El precio propuesto es de 35 libras, que es barato considerando el precio de algunos CDROM con este tipo de material. PJR: La verdad es que yo mismo podría plantearme el comprar un lector de CDROM sólo para poder usar éste. JC: Yo no tengo y debo comprarme uno pronto. Creo que la mayor parte de los libros de este tipo, y especialmente esta enciclopedia, están bien diseñados para ser utilizados en papel y como CDROM donde accedes a unas categorias o palabras en particular. Creo que el texto y el CDROM se usan de formas muy distintas, pero ambos usos son legítimos. PJR: La nueva edición no tiene las fotografía que tenía la primera. ¿Las incorporarán en la versión en CDROM? JC: No todas esas fotos están todavía en nuestro poder legal. No hay ninguna razón por la que el CDROM no pueda tener todas las imagenes para las que podamos obtener permiso. Y eso es lo que esperamos hacer, darles mucho material para que lo metan, porque por supuesto el CDROM tiene una gran capacidad de almacenamiento. PJR: ¿Ayudó la Science Fiction Foundation? ¿Ayudó la biblioteca de la Science Fiction Foundation en la preparación de esta enciclopedia? JC: Fue por supuesto esencial para la primera edición. Peter Nicholls era administrador de la Fundación cuando comenzamos a pensar en la primera edición de la enciclopedia. Y su biblioteca era, hablando relativamente, la única biblioteca con el material que necesitábamos en aquel momento. Posteriormente la fundación pasó un mal momento porque la institución que la alojaba, The Polytechnic of East London (que acaba de cambiar su nombre al exagerado y grandilocuente The University of East London) cortó el fondo para el administrador, por lo que no hubo administrador después de 1980 y se detuvieron las adquisiciones por lo que no hubo adiciones a la biblioteca a través de la politecnica excepto por una ayuda de 500 libras durante un periodo de 12 ó 14 años, y basicamente se trató a la Science Fiction Foundation no como un recurso pedagógico, ni como un prestigioso generador de material sobre la ciencia ficción que podía haber redundado favorablemente sobre la propia universidad (porque Foundation por supuesto es una revista respetada), sino la trataron básicamente como un hobby que la gente tenía y en el que empleaba sus preciosos recursos para disfrutarlo. Cuando nos prestaron suficiente atención quedó claro que no nos iban a apoyar más, que no tendríamos una secretaria para llevar la fundación y que no nos daría espacio a menos que nos pudiésemos financiar a nosotros mismo. La noción de que una biblioteca pueda financiarse a si misma es tan estúpida que uno debe pensar que se negaban a aceptar la realidad o que eran simplemente malévolos. Fuese lo que fuese, no era el curso de acción de una institución intelectual. Ahora la fundación se ha mudado a la Universidad de Liverpool que ha nombrado un administrador, va a crear cursos y comprar libros. Mientras tanto se fundó Friends of Foundation, se recogió dinero que pudo emplearse para la compra de libros por lo que la biblioteca es relativamente fuerte. Pero no la utilizamos mucho, para contestar a tu pregunta. No podíamos hacer mucho uso de ella, Peter ni siquiera estaba en este país y en los últimos 15 años he ampliado masivamente mi propia biblioteca y Brian Stablerford (el tercer Contributing Editor, que escribió alrededor de un 15% del contenido, unas 20.000 palabras, siendo la mayor parte revisiones del material de 1978) y tiene una enorme biblioteca. Había un campo mucho más amplio de fuentes de investigación. PJR: ¿Cree usted que la enciclopedia será útil para un lector ocasional de ciencia ficción, o que debe ser utilizada por un lector serio de ciencia ficción e incluso por estudiosos? JC: Creo que un estudioso puede hacer uso de ella porque aquí encontrará en un sólo volumen bastante información que puede no estar diponible con facilidad. Para el lector serio será como el agua para un pato, para ser honesto, porque contiene todo tipo de material que es como lamiel, material solido de referencia que te lleva en todas direcciones. El lector ocasional creo que es el más importante ya que no muchos lectores ocasionales la utilizarán de inmediato, pero cuando lo hagan descubriran que la ciencia ficción es mucho más, y algo mucho más compleja de lo que puedan representar los medios populares. Y eso es más importante, ya que la ciencia ficción es una literatura del final de siglo, y aunque la mayor parte de la vieja ciencia ficción se ha quedado anticuada, el impulso de intentar entender las cosas es muy poderoso y se explica una y otra vez a lo largo de la enciclopedia, y debería hacer que un lector ocasional se diese cuenta de que puede haber estado leyendo ciencia ficción durante años pero que hay mucho más que descubrir. PJR: Como última cuestión me gustaría señalar la falta de libros de ensayo sobre ciencia ficción en la Sala de ventas. ¿Cree usted que los aficionados a la ciencia ficción no están interesados en lo que se dice sobre la ciencia ficción y que sólo les interesa leer ciencia ficción? Vine aquí pensado que iba a comprar muchos libros de ensayos, y no he podido encontrar sino tres. ¿Los libros de ensayo se publican sólo para los estudiosos y no para los aficionados? JC: Creo que es peligroso asumir que el material disponible en la Sala de ventas refleja la imagen total. Pero es cierto que el material de referencia especializado, mucho más que la enciclopedia, como las listas de ciertas partes del género, los compran muy pocas personas, y no compensa a los vendedores traer libros que no van a vender. Muchas personas creen que ese tipo de libros no le interesan porque son demasiado abstractos o áridos, normalmente están equivocados, si los empezasen a usar y supiesen como utilizarlos probablemente los disfrutaría. Pero normalmente son muy caros, la enciclopedia para ser un libro tan grande tiene precio de edición normal. Si fuese publicado por una editorial académica, como la mayor parte de los libros de ciencia ficción, valdría el triple.
Ian Watson quiere que en la convención de Glasgow en 1995 en la Sala de ventas se encuentre al menos una mesa de libros de referencias, y cree que dará resultado.

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