El lápiz del carpintero
Manuel Rivas
Alfaguara. Madrid. 1998. Título original: O lapis do carpinteiro (1998). Traducción: Dolores Vilavedra. 208 páginas. ISBN: 84-204-2987-2
Valoración: 4.5
Impreso de http://www.archivodenessus.com/rese/0129/
por Xavier Riesco Riquelme
La mirada del verdugo por si misma casi nunca ofrece una redención de sus hechos. Sin embargo, Rivas, con una habilidad sobrenatural para las palabras, nos ofrece la mirada de ese verdugo en uno de los tiempos más oscuros de la historia reciente de España, una mirada atemperada por el lápiz de un carpintero perteneciente a un pintor muerto de un disparo en la cabeza.
Herbal es el guardia de prisiones, celador, perseguidor y sombra del Doctor Da Barca. El odio de Herbal hacia la persona de este joven mádico gallego es difuso a veces, acerado otras, pero siempre constante a lo largo de esta historia donde se mezcla la crónica negra de España en sus peores momentos con un sentimiento de lo mágico y lo numinoso, lo gallego y lo mundano, por decirlo de algún modo. Así pues esta es la historia de la relación entre dos hombres destinados a verse desde ambos lados del muro, donde el que guarda prisiones envidia al prisionero por razones que vagamente comprende. Sin embargo Herbal -este hombre duro de nombre vegetal y pecho dábil- no está sólo. Está acompañado por el alma de ese pintor al que mató -como acto de piedad, rápidamente- de un tiro en la cabeza que reside en el lápiz de carpintero con el que este dibujaba el Pórtico de la Gloria. La presencia del pintor en el alma de Herbal le ayuda, de algún modo a sobrevivirse a si mismo, pues Herbal es en el fondo un hombre brutal en una ápoca baldía y yerta para la esperanza, y el Lápiz le da la posibilidad de mirar el mundo con otros ojos diferentes a los que los demás le atribuyen. Y le educa en la percepción de la belleza, que a veces consiste en no matar al lobo.
Esta es una novela magistral, plagada de detalles excelentes, cuentos que aúnan lo real con lo mágico -me niego a calificarlo de realismo mágico- de esa forma que parece tan apropiada para el norte de España. Rivas es un narrador esplándido, con un dominio absoluto de la palabra -al menos así aparece en la traducción del gallego al español de El lápiz del carpintero- con una inteligencia enorme para contar anácdotas, fábulas y cuentos a la manera de un tapiz. Escenas memorables son la comida que el doctor Da Barca ofrece en la prisión a una de los prisioneros o el final de la historia del viejo contrabandista de provincias convertido en cacique local con aspiraciones a la respetabilidad: "el poder, hija, el poder".
© Xavier Riesco Riquelme 1999
Xavier Riesco Riquelme (Mbandaka, 1972) es estudiante de filología inglesa. Realiza reseñas de libros para diversos medios y colabora habitualmente con El archivo de Nessus. Ha escrito algunos cuentos, muy buenos y originales, pero es demasiado vago para intentar nada más largo.