Escrita con brillantez e inteligencia, Un abismo en el cielo es un excelente de space opera de alto nivel, que reflexiona sobre la condición humana en el universo, el futuro de la inteligencia y los grandes beneficios de la economía de libre mercado.
por Xavier Riesco Riquelme
[intro]Vernor Vinge ha[fintro] demostrado varias veces ser uno de los escritores de género más inteligentes que pueda haber. No sólo por que tenga alguna de las ideas más brillantes (que las tiene), ni por su habilidad para crear una [c]space opera[fc] fuera de lo común o por ser capaz de arrastrar al lector a una lectura en la que es imposible abandonar el libro, sino, porque aparte de eso, tiene una de las voces más socarronas que existen. Si ya en [obra]Un fuego sobre el abismo[fobra] sorprendía con un ácido sentido del humor que servía de trasfondo a una historia épica (por muy desgastado que esté el pobre adjetivo) sobre conflictos a enorme escala, divinidades transcendentes, plagas víricas mentales, exterminio en masa y (lo peor de todo) foros de Internet; en [obra]Un abismo en el cielo[fobra] se hayan presentes exactamente los mismos elementos y, curiosamente, (y ese es el mérito de Vinge), la repetición de esquema no empaña para nada la lectura de un libro que el lector descubre con asombro que es al mismo tiempo tanto original como familiar La Historia (con mayúsculas como le corresponde): Un grupo de comerciantes humanos, la flota Qeng Ho mencionada en el primer libro pero nunca descrita hasta ahora, fleta una expedición hacia una misteriosa estrella con un peculiar ciclo de encendido/apagado. La estrella ya de por sí es un enigma astrofísico considerable capaz de provocar enconadas discusiones en los círculos científicos, pero el enigma se vuelve aún mayor cuando las colonias humanas más cercanas empiezan a captar rudimentarias transmisiones de radio, indicando que alguien o algo vive en la cercanía de esa estrella. Al mismo tiempo que la flota Qeng Ho se prepara para la expedición, una leyenda viviente, de nombre Pham Nuwen, ve, al fin, en esa expedición la posibilidad de obtener algo que lleva mucho, mucho tiempo esperando… Al llegar a destino, los miembros de la Qeng Ho tendrán una sorpresa cuando descubran a los alienígenas responsables de las emisiones de radio. Y otra cuando adviertan a su vez que tienen competencia por la “propiedad” del descubrimiento, en la forma de otra cultura humana llamada la Emergencia cuyos métodos son un tanto extraños. Vinge urde una trama de traiciones, engaños, rebeliones, revelaciones y problemas de traducción con lo que uno modestamente afirmaría que es maestría, aparte de provocar al lector continuamente con muestras de fino ingenio. Por ejemplo, y en alusión a los problemas de traducción, el lector desprevenido se da cuenta de repente de que está leyendo mal el título de la novela. Así mismo. Que de "Abismo en el cielo" ("Deepness in the Sky") nada, que ha habido un problema de traducción en algún lugar (intencionado) y que en realidad el libro que uno sostiene en la mano se debería llamar algo así como "Un refugio en lo alto". Sorpresa. O ese momento desternillante cuando el lector se da cuenta (también) de que los villanos son tan malos, tan malos, tan malos que obligan a sus cautivos a usar Windows. Otros detalles de fina ironía son los concernientes a la aparición de las leyendas sobre ovnis (por ejemplo) en la recientemente industrializada sociedad alienígena, o la aparición de paranoicos de las teorías de conspiración que tienen toda la razón del mundo (como [obra]Expediente X[fobra] visto por los propios alienígenas) En cuanto a la mencionada repetición de esquemas, pues la verdad es que siendo una historia completamente diferente de la primera, se repitan situaciones, y personajes, desde la descripción de Vinge de una cultura alienígena y su desarrollo tecnológico hasta los juegos de engaño y dominación entre figuras mentoras malvadas y discípulos crédulos pasando por los peligros de plagas mentales desatadas (y sin embargo curiosamente útiles, lo que llevará a alguno de los protagonistas a un dilema ético profundo) o, hacia el final, la redención del mal o las reglas de compromiso necesarias para la mutua subsistencia. Vinge, al igual que en [obra]Un fuego sobre el abismo[fobra] borda la descripción de una sociedad alienígena bastante idiosincrásica, descrita mediante capítulos enteros, que a su vez son una trampa lingüística deliberada del autor, haciendo ese viejo truco de magia (y muy efectivo) que consiste en desviar la atención del lector haciendo aparecer como familiares cosas que no pueden serlo en absoluto. Una lectura maravillosa y absorbente.© Xavier Riesco Riquelme 2002
Este texto no puede reproducirse sin permiso.
Xavier Riesco Riquelme (Mbandaka, 1972) es estudiante de filología inglesa. Realiza reseñas de libros para diversos medios y colabora habitualmente con El archivo de Nessus. Ha escrito algunos cuentos, muy buenos y originales, pero es demasiado vago para intentar nada más largo.
Xavier Riesco Riquelme (Mbandaka, 1972) es estudiante de filología inglesa. Realiza reseñas de libros para diversos medios y colabora habitualmente con El archivo de Nessus. Ha escrito algunos cuentos, muy buenos y originales, pero es demasiado vago para intentar nada más largo.